COMUNICACIÓN POSITIVA ENTRE FAMILIAS Y PROFESORADO. - Juan Jose Arevalo Jimenez
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COMUNICACIÓN POSITIVA ENTRE FAMILIAS Y PROFESORADO.

El día 3-04-2019 compartí unas reflexiones, invitado por el Consejo Escolar de Castilla-La Mancha, sobre la importancia de la comunicación positiva entre los miembros de la comunidad educativa para conseguir que los centros y las aulas sean espacios de dinamización de dialogo y respeto. Estaban en la sala, padres y madres, junto a profesores y profesoras. Me precedieron Teresa Viejo y posteriormente, en los talleres, intervino Rocío Mayoral; dos grandes profesionales y comunicadoras. Os dejo algunas de las ideas sobre las que hablé.

Me gustan especialmente dos referencias de la Ley de Educación de Castilla-La Mancha del año 2010. Es una ley que no está actualizada desde el punto de vista de las modificaciones incorporadas por la LOMCE, pero tiene dos reflexiones excelentes, que están en boca de quienes hoy estudian cómo aprende el cerebro y se gestiona la convivencia.

La Ley de educación de Castilla-la Mancha habla de la comunidad educativa y empieza por el alumnado, al que define como el protagonista del proceso educativo, agente activo de su propio aprendizaje, destinatario funda­mental de las enseñanzas, programas, actividades y servicios del sistema educativo. Y Castilla-La Mancha, fue pionera en incorporar la competencia emocional en el currículo; señalando que los planes de formación permanente del profesorado debían incluir la contribución al conocimiento de las emociones y las estrategias en la resolución de conflictos. Hace referencia, concreta, a la gestión social del aula, al uso de las habilidades de relación, al desarrollo de una autoestima positiva y a que el alumnado cuente con expectativas favorables en su capacidad de aprendizaje.

Hoy se sabe (esos flashes de luz de los que habla el profesor Mora) que las emociones tienen un rol fundamental en el aprendizaje del cerebro (lo que impacta permanece). Hoy se sabe que la inteligencia emocional es determinante en la gestión de nuestra vida personal y profesional (las empresas demandan trabajadores con soft skills que la educación formal tiene dificultades para ofrecer al alumnado). Pienso que mañana con el desarrollo de la inteligencia artificial, la gestión de inteligencia masiva de datos (big data), etc, el verdadero barómetro de la inteligencia humana será la capacidad de gestionar las emociones.

Alrededor del alumnado están sus familias o tutores legales, y el profesorado. Juntos tienen la labor de educar y formar al alumnado. No coincido con quienes plantean la dicotomía instrucción-educación, reservando la primera al profesorado y la segunda a las familias. No cabe su separación en un aprendizaje competencial, en el que confluyen la educación formal. Informal y no formal.

El binomio profesorado-familias tiene algo en común, colaboran para ayudar al alumno, con la responsabilidad de compartir el esfuerzo para que el alumnado alcance el éxito escolar. El profesor apoya el proceso educativo en colaboración con las familias, a la que ofrece información periódica sobre el proceso de aprendizaje de sus hijos e hijas, así como la orientación para su cooperación en el mismo (artículo 91c y h de la LOE). Los padres tienen el deber de conocer, participar y apoyar la evolución del proceso educativo de sus hijos, en colaboración con los profesores y los centros.

AYUDAR al alumno, es un principio de EQUIDAD del sistema. Ayudar al alumno es el punto de confluencia de familias y profesorado. No debería plantearse ninguna duda al respecto, pues es un derecho de los niños y las niñas para compensar las carencias y desventajas de tipo personal, familiar, económico, social y cultural, especialmente en el caso de presentar barreras para el aprendizaje o la participación en la comunidad.

Si el esfuerzo compartido del alumnado, familias y profesorado tiene como objetivo el éxito escolar, todo ello dependerá, en gran parte, de la comunicación positiva entre los miembros de la comunidad educativa. Somos seres lingüísticos y dependiendo de uso del lenguaje se provoca la acción o desgraciadamente la parálisis.

El conflicto existe y existirá en los centros educativos. Lo que podemos cambiar es la actitud y la forma de afrontarlos.

Muchos de estos conflictos son fruto de problemas de comunicación, porque no se asumen el contexto ni los roles, además de falta de información y formación para afrontar la cuestión en litigio.

El contexto: cada centro educativo tiene unas peculiares características de orden personal, social, cultural y económico que afectan al centro, familias y alumnado. También contaríamos con un profesorado con unas características concretas en cuanto a estabilidad, al ejercicio de la autonomía organizativa, pedagógica o de gestión, etc, que afrontará el conflicto de una manera diferente.

Los roles: los profesionales de la educación debemos saber que nos enfrentamos ante esta realidad, la existencia de conflictos y debemos tener información y formación suficiente que nos empodere para afrontar un reto, no un problema.

La comunicación positiva será determinante para suavizar el conflicto, facilitando su resolución. La comunicación positiva, en mi opinión, además de asertiva y empática debe estar focalizada en el interés del alumno (lo que para la Administración es la supremacía del interés del menor, para las familias es el favor filii o interés del hijo o hija). No se trata de ganar o perder en el conflicto entre familias o profesorado, se trata de que el alumno o alumna siempre gane, independientemente de otros intereses en juego.

Los centros educativos que tienen claro lo anterior, en los que familias y profesorado buscan el beneficio del alumnado, no de intereses particulares, son centros de calidad. Está demostrado.

Aquellos centros en los que se ha canalizado la participación del profesorado, familias y alumnado en la elaboración de las Normas de Convivencia, Organización y Funcionamiento, mantienen una convivencia más protegida y motivada por el trabajo en equipo. Además pueden impulsar la mediación de liderazgos positivos, como estrategia preventiva de reparación y conciliación, en los conflictos ,entre los miembros de la comunidad educativa.

Podemos también contar con apoyos externos, como puede ser la propia inspección de educación.  Que tiene entre sus atribuciones la de orientar sobre la manera de ordenar las relaciones entre los distintos sectores de la comunidad educativa, con especial incidencia en los aspectos relacionados con la convivencia escolar y prestarán su intervención en situaciones de discrepancia o conflicto. Una visión externa, puede servir de ayuda y contraste para retomar los cauces internos de comunicación.

Y para finalizar, recordar que la mejor manera de atender y afrontar el conflicto es la empatía, definida por el psiquiatra, psicosociólogo y educador Jacobo Levy Moreno, como “un  encuentro de dos: ojo a ojo, cara a cara”, en el que nos ponemos en el lugar del otro. Un encuentro en el que a priori lo único verdadero es el hecho concreto y no nuestras opiniones. Tenemos que ser capaces, con la comunicación positiva centrada en el alumnado, de movernos desde nuestra posición inicial, si así lo requiere el asunto, porque daremos ejemplo de convivencia. Y como decía Einsteín dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera.

1 Comment
  • Rocío González Segovia
    Publicado a las 23:25h, 08 abril Responder

    Juanjo, tenía muchas ganas de dejarte un comentario y de ver con detenimiento tu blog.
    Te felicito por el trabajo que estás realizando y por abrir una nueva ventana «formativa» a docentes y familias.
    Este post me gusta especialmente, ya que soy una fiel defensora de la unión entre docentes y entorno familiar del alumnado para conseguir que nuestros niños consigan desarrollarse al máximo de sus posibilidades, en un entorno de apoyo continuo y respeto.
    Creo fielmente que si existe una colaboración estrecha entre familias y docentes, el éxito está asegurado. Para ello, hoy en día más que nunca, disponemos de mil posibilidades «virtuales», dentro de las cuales destaco la propia plataforma de Delphos Papás de la Junta, que nos permite evitar desplazamientos innecesarios a las familias y garantizar su información de primera mano en todo momento.
    Reitero mis felicitaciones por este nuevo rincón con el que nos deleitas.
    Te admiro profundamente.
    Rocío.

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