La evaluación necesita un padrino. - Juan Jose Arevalo Jimenez
16395
post-template-default,single,single-post,postid-16395,single-format-standard,et_monarch,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-theme-ver-17.2,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.6,vc_responsive

La evaluación necesita un padrino.

Escuché en una ponencia a Lucas Gortazar ( trabaja desde 2012 en los departamento de Educación del Banco Mundial) señalar que la evaluación en España necesita un padrino.

Su reflexión giraba en torno a las inercias del sistema educativo español, en especial, referidas a la evaluación y su efecto en las clases más desfavorecidas sobre las que se ceba el fracaso y abandono escolar.

Dos funciones complejas tiene el profesorado, la evaluación del proceso de aprendizaje del alumnado, así como la evaluación de los procesos de enseñanza (artículo 91 de la LOE).  Quizás la más creativa de las funciones del profesorado, por su impacto en lo que enseña y cómo lo enseña y por el efecto de equidad que supone la atención a la diversidad de alumnado, con distintas circunstancias personales y sociales, sea la función de evaluar.

Si recibir educación de calidad es uno de los derechos fundamentales, reconocido en la LODE; ser evaluado y recibir información valorativa sobre la educación que se está recibiendo, ha de entenderse también como un derecho. Efectivamente, la evaluación es el único instrumento que tenemos para verificar el cumplimiento de ese derecho superior, y que supone el acceso igualitario al conocimiento y a las oportunidades disponibles en la sociedad, acreditando los conocimientos que permiten al alumno permanecer y progresar en el sistema educativo.

Hablamos de evaluación como instrumento de mejora y de capacitación de nuestro alumnado, pero la inercia del sistema educativo español ha elevado la calificación a la categoría de evaluación del proceso de aprendizaje del alumnado, obviando, en numerosas ocasiones el potencial como recurso pedagógico y fuente de motivación del profesorado y de las alumnas y los alumnos.

Con carácter general ¿alguien reconoce que la evaluación del proceso de enseñanza y aprendizaje de cada una de las asignaturas incluya, junto al análisis de los resultados escolares del alumnado, procedimientos que permitan a los órganos de coordinación didáctica, valorar y  revisar el nivel de adecuación de los objetivos, contenidos y criterios de evaluación establecidos en las programaciones didácticas, para ofrecer una mejor respuesta a las necesidades del alumnado?.

Mientras tanto, con una responsabilidad compartida entre el alumnado, profesorado, familias, Administración e inspección, el sistema presenta dos graves desajustes: las altas tasas de repetición y el abandono escolar. Desajustes que mejorarían cambiando el sentido de la evaluación educativa.

Pensemos en una evaluación para la mejora, que vincule el proceso de aprendizaje con el proceso de enseñanza. Con un feedback que se traduce no en un simple diagnóstico, sino en la toma de decisiones profesionales que impacten en la realidad. Porque como decía Albert Einstein “No esperes resultados diferentes si siempre haces lo mismo».

He tenido la oportunidad de hablar con profesores en prácticas que han superado el proceso selectivo. Su autoevaluación pasa, en muchas ocasiones, por la detección de los problemas y dificultades que tiene su aula, su alumnado, su centro. Siendo un diagnóstico acertado, hemos reflexionado sobre la importancia de su papel, como principal factor de calidad del sistema educativo, para motivar decisiones, en el marco de la autonomía del centro, que permitan cambiar esa realidad y ser determinantes en la vida del alumnado.

El éxito de la enseñanza está asociado a la capacidad del profesorado para diseñar en un único proceso actividades diferenciadas y adaptadas a la diversidad del alumnado y que permitan evaluar conjuntamente las materias y las competencias; de valorar y graduar su ayuda en función del pro­gresivo desarrollo de la autonomía en los aprendizajes y de utilizar estrate­gias de cooperación y ayuda, no sólo las que el propio profesor emplea, sino también las que implican al conjunto del alumnado. Un proceso diferenciado que permita despertar la motivación y el esfuerzo del alumnado.

Lucas Gortázar, dijo que ese padrino del cambio en la perspectiva de la evaluación podría ser la inspección de educación.

Imagino que sería una inspección, que desde la función de la evaluación externa, colaboraría con el profesorado como agente de cambio en la evaluación de la práctica docente y del proceso de aprendizaje, provocando una nueva mirada de la evaluación, desde la calificación que soporta el papel hacia un verdadero proceso de mejora continuo del aprendizaje del profesorado y de los alumnos y las alumnas, que repercute en la metodología.

En definitiva, dejar de mirar a los papeles y mirar al futuro.

10 Comentarios
  • Óscar Siles Hernández
    Publicado a las 07:24h, 29 junio Responder

    Enhorabuena, excelente publicación

    • juanjo
      Publicado a las 19:36h, 10 septiembre Responder

      Gracias Oscar. Un saludo.

  • Esteban Jurado
    Publicado a las 14:02h, 29 junio Responder

    …»Lucas Gortázar, dijo que ese padrino del cambio en la perspectiva de la evaluación podría ser la inspección de educación.
    Imagino que sería una inspección, que desde la función de la evaluación externa, colaboraría con el profesorado como agente de cambio en la evaluación de la práctica docente y del proceso de aprendizaje, provocando una nueva mirada de la evaluación, desde la calificación que soporta el papel hacia un verdadero proceso de mejora continuo del aprendizaje del profesorado y de los alumnos y las alumnas, que repercute en la metodología.»…
    Genial, pero ¿cómo colabora, con el profesorado, una inspección que hace poquísimas visitas al Centro, siempre con prisas y dedicada a tareas burocráticas intermnables? ¿No sería el momento de poner en marcha un cuerpo de subinspectores de educación? Y que cada inspector dispusiera de varios subinspectores que acercaran la función inspectora a las Comunidades Educativas. Lo que queda claro, después de leer su estupendo artículo, es que la vía que une inspección y centros tiene el colesterol muy alto.

    • juanjo
      Publicado a las 19:42h, 10 septiembre Responder

      Hola Esteban. Estoy de acuerdo en el fondo de tu reflexión. La burocracia ahoga otras tareas de mayor valor añadido, de la Inspección, y con mayor repercusión en la calidad de la educación. Siempre trabajar con mas personal ayudaría a aliviar esta carga; pero si somos realistas el presupuesto público hace muy complicado afrontar esta medida. Dicho lo cual la mejora puede llegar por actualizar los planes de actuación de la Inspección a las necesidades reales del sistema educativo y la visita a los centros educativos y al aula deben ser los ejes sobre los que debe rotar la existencia de la Inspección.

      Gracias por tu comentario.

  • Gemma Cordoba Moreno
    Publicado a las 22:21h, 30 junio Responder

    Acertado, coherente, magnifica exposición.

    • juanjo
      Publicado a las 19:43h, 10 septiembre Responder

      Gracias Gemma.

  • Carlos Jariod Borrego
    Publicado a las 10:58h, 02 julio Responder

    Uno de los puntos negros de nuestro sistema educativo es el de la evaluación. Y no por falta de interés en el profesorado, sino más bien por el hecho de que las administraciones no se han tomado en serio que una educación sin una evaluación completa del sistema es una educación deficiente. Evaluación de alumnos, docentes, equipos directivos, servicios de inspección y unidades de la administración educativa. Más que padrino, se necesita una cultura de la evaluación. Una cultura que no se ha dado, ni parezca que se vaya a dar próximamente, porque hay intereses políticos y sindicales que la entorpecen.

    • juanjo
      Publicado a las 19:44h, 10 septiembre Responder

      Gracias por tu comentario. Falta una cultura de la evaluación, que no confunda esta práctica con control y fiscalización.

      Saludos!

  • @canalartes
    Publicado a las 22:37h, 08 julio Responder

    Muy buena exposición sobre las tesituras con las que se encuentran los actuales procesos de evaluación educativa. Desde mi perspectiva y experiencia personal docente creo que la supervisión y apoyo que corresponde a la inspección educativa debería ir reforzada de currículos que faciliten todos los procesos de evaluación con rúbricas estandarizadas para cada uno de los bloques y los apartados correspondientes a los contenidos, criterios y estándares de evaluación de cada materia. No sólo dejando árduas labores de carácter cuasi burocráticas al profesorado. Posibilitar su adaptabilidad en función de las capacidades innovadoras y creativas del profesorado implicado en actualizarse constantemente, incentivar el trabajo en equipo y los proyectos educativos de aula y de centro sean además de transversales y multidisciplinares más acordes al siglo XXI en lo que respecta a las relaciones sociales y que los agentes del cambio de paradigma integren a toda la comunidad educativa para alcanzar con ello y a partir del ansiado consenso que la labor docente sea aún más gratificante y motivadora. Qué o quiénes apadrinarán? Por favor, que no sigan siendo los tecnócratas y los asesores de cargos políticos porque seguiremos sufriendo más vaivenes legislativos y disfrutaremos menos de la ilusionante tarea de promover que los estudiantes sean realmente los protagonistas de su aprendizaje.

    • juanjo
      Publicado a las 19:51h, 10 septiembre Responder

      Hablas de ilusión o desilusión. Me gusta tu reflexión porque el cambio, con la evaluación, solo llegará con la ilusión de quien siente que este proceso enriquece y ayuda a la mejora. Teniendo en cuenta que el cambio sólo se produce cuando quien tiene que ejecutarlo está convencido, confío más en una Inspección preparada con la colaboración del profesorado, que confíe en que recibirá la ayuda necesaria. Gracias por tu comentario.

Enviar un comentario.

Pin It on Pinterest

Shares
Share This

. Si continuas navegando por este sitio estás aceptando nuestras cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar