PREVENIR CON LA "AUCTORITAS" Y REMEDIAR CON LA "POTESTAS" - Juan Jose Arevalo Jimenez
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PREVENIR CON LA «AUCTORITAS» Y REMEDIAR CON LA «POTESTAS»

El conflicto es una circunstancia inevitable de las relaciones sociales y por tanto de la convivencia de los miembros de la comunidad educativa. Reconocido el hecho, lo importante es la forma en que los profesionales de la educación se enfrentan al problema, porque todo conflicto puede adoptar un curso destructivo o constructivo.

La educación para la prevención de conflictos y la resolución pacífica de los mismos y la consideración de la función docente como factor esencial de la calidad de la educación y el reconocimiento social del profesorado son principios del sistema educativo español.

El reconocimiento social del profesorado requiere de una protección legal del ejercicio de sus funciones, en base a la autoridad de su posición (“potestas”) que le reconoce el ordenamiento jurídico, en la LODE, LOE, LOMCE, Leyes de autoridad de profesorado, Código penal….; para poder remediar un conflicto de convivencia, con alumnos o padres.
Dicho lo cual, la prevención del conflicto y la solución constructiva, pasa también por el liderazgo del profesional docente, en base a una autoridad moral (“auctoritas”), que radica en el prestigio y su reconocimiento social por el alumnado y las familias.

Las posibilidades que tiene un profesor o directivo escolar para convencer a los demás e influir sobre ellos modificando sus conductas pasan por la autoridad personal y la autoridad de experto, que son reconocidas por el colectivo.

El hecho de tener una buena formación, un carácter peculiar, habilidades comunicativas para generar posibilidades y no cerrar oportunidades, saber escuchar, empatizar con el alumno o los padres que observan el problema desde su perspectiva personal, sintonizar con sus necesidades, diagnosticar realidades y diseñar compromisos de futuro, facilitando el ejercicio de derechos y comprometiendo a quien debe provocar el cambio, son, entre otras, las herramientas de una “auctoritas” que previene y resuelve el conflicto.

1 Comment
  • María Salinero
    Publicado a las 10:56h, 09 abril Responder

    Totalmente de acuerdo. En nuestro día a día en el centro educativo nos encontramos con situaciones muy variadas, y las habilidades sociales y, en especial la empatía, son cualidades que hacen que un docente pueda prevenir o solventar muchas de estas situaciones conflictivas con alumnado y/o familias.

    Saber escuchar y, sobre todo, ponerse en el lugar del otro, resulta primordial para una comunicación y entendimiento fluidos. En muchas ocasiones, las familias solo necesitan sentirse escuchas, cuidadas, valoradas. Ese es el punto de partida para que la Comunidad Educativa sea precisamente eso: COMUNIDAD.

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