"Siempre que resulte posible": la educación frente al coronavirus. - Juan Jose Arevalo Jimenez
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«Siempre que resulte posible»: la educación frente al coronavirus.

El Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, establece una serie de medidas de contención en el ámbito educativo y de la formación.

Se ha suspendido la actividad educativa presencial en todos los centros y etapas, ciclos, grados, cursos y niveles de enseñanza contemplados en el artículo 3 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, incluida la enseñanza universitaria, así como cualesquiera otras actividades educativas o de formación impartidas en otros centros públicos o privados. Durante este período de suspensión se van a “mantener las actividades educativas a través de las modalidades a distancia y «on line», siempre que resulte posible”.

“Siempre que resulte posible”; me quiero quedar en esta frase.

Más allá de que la actividad educativa sea presencial, a distancia u “on line”, en un momento de emergencia sanitaria, social y económica, tenemos que cambiar el pensamiento y hacer lo que resulte posible, atendiendo al contexto al que nos dirigimos.

El derecho a la educación requiere de una prestación para poder ejercerse. Se necesitan centros educativos, recursos humanos, materiales, transportes….; pero hoy necesitamos otros procedimientos y medios para el aprendizaje.

La educación se concibe como un aprendizaje permanente, que se desarrolla a lo largo de la vida y es en esta dimensión temporal en la que el sistema educativo debe reflexionar en torno a cómo actuar en este periodo de obligado confinamiento. No es irreversible, aquello que es recuperable.

Hoy muchas familias sufren, preocupadas por la salud de sus miembros, especialmente de los mayores; además, muchas de ellas, viven momentos de incertidumbre en lo económico y laboral, debiendo afrontar en casa, con sus hijos e hijas, durante un tiempo indeterminado, la orientación de su aprendizaje y el apoyo en su proceso educativo.

Los equipos directivos y el profesorado se enfrentan a una realidad que impide un desarrollo normal de su actividad docente. Con carácter general lo están haciendo con la mejor predisposición y profesionalidad, realizando planes de trabajo para el alumnado y ofreciendo distintas vías de comunicación, en ocasiones con medios personales, con las familias y el alumnado.

Se han adoptado las primeras medidas urgentes, antes de la suspensión de la actividad educativa presencial. Se han puesto a disposición de las familias libros de texto, materiales y actividades, para  reforzar los contenidos aprendidos o dar continuidad a las programaciones docentes.

Ahora nos toca gestionar este periodo de incertidumbre, que todo apunta se alargará más de quince días, para hacer todo aquello que sea posible en favor de la mejor prestación del derecho a la educación  y especialmente de los más desfavorecidos. Los que requieren una atención educativa diferente a la ordinaria.

Lo que ayer nos funcionaba, en educación, hoy puede ser objeto de revisión. Tenemos que pensar que la Escuela, tal y como funcionaba ayer, debe ser esa pieza transcendental que incorpora el valor añadido que corrige y compensa las desigualdades que hoy se ponen de manifiesto en los hogares. Recordemos la importancia del índice social, económico y cultural, de cada alumno y de su familia como un factor determinante en el éxito escolar.

El alumnado ha recibido sus tareas escolares; ahora toca repensar lo que vamos a hacer para ayudar a nuestros alumnos y a sus familias en este difícil proceso, en el que lo peor  está por venir.

Programemos este nuevo periodo de incertidumbre, buscando los aprendizajes imprescindibles y competenciales, descargando de contenidos prescindibles las tareas encomendadas al alumnado.

Preparemos actividades diversas, descriptivas de la realidad cotidiana, que atiendan a los diferentes estilos de aprendizaje de los alumnos y permitan una mejor atención a la diversidad.

Practiquemos la evaluación formadora y formativa, porque no es tiempo de calificación; para adoptar, tan pronto como sea necesario aquellos ajustes que motiven al alumnado a seguir esforzándose en estas difíciles circunstancias.

Trabajemos en equipo, bajo el principio de colaboración. Busquemos espacios telemáticos, en los que los equipos docentes puedan reflexionar e introducir mejoras en el proceso de aprendizaje de cada uno de los chicos y chicas de nuestras clases.

Sigamos buscando canales de participación telemáticos, en los que el Consejo Escolar pueda analizar y valorar el funcionamiento de las medidas que estamos adoptando. Y sobre todo apoyarse, ante las fatales noticias que nos van llegando.

2 Comentarios
  • Pedro Carlos Almodóvar
    Publicado a las 17:58h, 27 marzo Responder

    Desde mi punto de vista existe un importante aspecto que se queda sin atender: el que tiene que ver con el ámbito del desarrollo socioemocional y ético del alumnado y que desde una situación de confinamiento se queda sin recibir el riego y los nutrientes necesario para su desarrollo y crecimiento.
    La interacción virtual nunca puede sustituir el calor de un abrazo o el desencanto de una decepción. Por mucho que una película, una canción, un cuadro o la lectura de una novela nos transmita emociones, éstas no tendrán el mismo peso específico, ni ocuparan los mismos huecos en la construcción de la casa socioemocional y ética que cada niño o niña, día a día construye en la escuela y todo lo que la rodea: los contenidos curriculares, los hábitos de conducta prosocial, las normas ( y su incumplimiento), los aprendizajes más tediosos o más divertidos, las actividades extraescolares y los momentos vividos vis a vis con maestros y compañeros. Las miradas, el contacto físico, las sonrisas, los cabreos y las discusiones en directo no caben en el mundo virtual y por tanto son insustituibles.
    Pero como bien dices: “No es irreversible, aquello que es recuperable”.
    Nos queda la palabra, nos queda la esperanza.

    • juanjo
      Publicado a las 17:57h, 03 abril Responder

      Gracias, por tus reflexiones, que espero sigas compartiendo en este BLOG.

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