La creación de un Instituto de desarrollo curricular: una propuesta electoral
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La propuesta de crear un órgano independiente para actualizar el currículo.

Una propuesta, en esta campaña electoral, es la creación de un Instituto de Desarrollo Curricular con el fin de estudiar la modernización y la actualización permanente del currículo básico, de modo que garantice una formación integral, para adquirir las competencias necesarias ante los cambios sociales, ambientales y tecnológicos, desde una posición profesional e independiente, y con participación de la comunidad educativa.

Seguimos analizando propuestas electorales que afectan a la educación, tal y como señalamos en una entrada anterior de este Blog.

Esta propuesta es de gran interés para un país, como el nuestro, que se caracteriza por la ausencia crónica de un pacto sobre educación que ofrezca seguridad a la comunidad educativa y esperanza a las futuras generaciones ante un mundo de transformaciones sin precedentes.

La quiebra del principio del consenso entre las fuerzas políticas para abordar ese gran acuerdo nacional sobre la educación se traduce, independientemente de quien gobierne, en un  sistema institucional y de gobernanza demasiado burocratizado que acaba concediendo más atención a la promulgación de leyes y al diseño de la “estructura” que a la inducción de “procesos” y mejora de resultados; un modelo de coordinación poco eficaz entre el Ministerio con competencias en materia de educación y las comunidades autónomas y una baja autonomía efectiva de los centros educativos. Un sistema que vive bajo la amenaza permanente de la derogación de la Ley Orgánica anterior y una inflación de normas jurídicas, por parte de las comunidades autónomas, con competencias en el desarrollo y la ejecución de la legislación básica, que acaba atenazando, con una burocracia impropia de estos tiempos, la vida de los centros educativos.

Promover una  construcción abierta del currículum que permita identificar cuáles son los saberes y competencias esenciales en cada una de las diferentes etapas educativas, garantizar la flexibilidad y actualización permanente del currículum, con revisiones periódicas, es una necesidad de los sistemas educativos actuales.

La educación en España, solo puede plantearse mirando al mundo desde la óptica de la transformación, bajo el prisma de la crítica y la búsqueda de su superación y mejora.  Una educación que se mueve en el marco de la complejidad que impide predecir los cambios que presenciaremos y sin límites espacio-temporales, lo que provocará que el aprendizaje a lo largo de la vida se convierta en un derecho, para garantizar la necesaria cohesión social.

En este contexto la definición y la organización del currículo constituyen uno de los elementos centrales del sistema educativo. El currículo es el proyecto que preside las actividades escolares, precisa sus intenciones y proporciona guías de acción adecuadas y útiles para los profesores que tienen una responsabilidad directa de su ejecución (Coll, 1987).

El proceso de construcción del currículo debe buscar una cierta convergencia con el de los sistemas de educación y formación europeos,  al haberse definido unos objetivos educativos comunes para este inicio del siglo XXI y la realización de un Espacio Europeo de Educación de aquí a 2025.

La Recomendación del Consejo Europeo de 28 de noviembre de 2022 sobre los caminos hacia el éxito escolar destaca la importancia que, en la estrategias nacionales, han de tener la recogida de datos y los sistemas de seguimiento a escala nacional, regional y local que permitan la recopilación sistemática de información cuantitativa y cualitativa sobre el alumnado, así como  sobre  los factores que afectan a  los resultados del aprendizaje, especialmente el contexto socioeconómico. Estos sistemas deben garantizar que se disponga de datos desglosados e información sobre un amplio número de aspectos  a distintos niveles de actuación y que se utilicen para el análisis, la prevención y la intervención temprana, la elaboración de políticas y para la orientación, el seguimiento y la evaluación de las estrategias mencionadas.

Avanzar hacia reformas curriculares no enfrentadas políticamente y fundamentadas en la evaluación realizada desde una posición profesional e independiente que orienta la política educativa hacia la mejora de la calidad y equidad del sistema educativo español, podría ser un avance importante. Algunas experiencias de referencia en este ámbito son las reformas curriculares llevadas a cabo por Finlandia, Croacia, Chile y Portugal.

En ese nuevo diseño la Inspección educativa podría jugar un papel muy relevante, por sus conocimientos y el contacto permanente con la realidad de los centros educativos.

La promesa electoral de creación de un Instituto de Desarrollo Curricular, ya fue planteada como una proposición no de Ley presentada por el Grupo Parlamentario Socialista, el 11 de septiembre de 2020. En ese documento se señalaba que el Instituto de Desarrollo Curricular seguiría las recomendaciones internacionales y europeas en relación a las competencias clave. “Además, el currículo debería orientarse a preparar al alumnado para su futuro, proporcionándole la formación que verdaderamente necesite, pues no todos necesitan lo mismo, ni todas las asignaturas o áreas deben trabajarse del mismo modo”. Finaliza la proposición de Ley señalando que “El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a disponer los medios y recursos necesarios para la creación de un Instituto de Desarrollo Curricular que lleve a cabo la modernización y la actualización permanente del currículo básico, de modo que garantice una educación integral para adquirir las competencias clave necesarias para afrontar los cambios sociales, ambientales y tecnológicos que nuestra sociedad demanda.»

El 20 de mayo de 2021, se presentó el documento “España 2050. Fundamentos y propuestas para  una Estrategia Nacional de Largo Plazo” que hace referencia al “reciente anuncio de la creación de un Instituto de Desarrollo Curricular” que considera un paso esperanzador para  “garantizar la flexibilidad y actualización permanente del currículum, con revisiones periódicas cada 8 o 10 años. Ésta es la política llevada a cabo por Finlandia desde los ochenta y que le permite estar a la vanguardia de las técnicas pedagógicas desarrolladas y de la demanda cambiante de habilidades y competencias”.

A fecha de hoy la creación de un Instituto de Desarrollo Curricular, reaparece como una propuesta en campaña electoral.

Finalizamos con una frase de Miguel de Unamuno que abre el documento “España 2050. Fundamentos y propuestas para  una Estrategia Nacional de Largo Plazo”: “Procuremos más ser  padres de nuestro porvenir que  hijos de nuestro pasado”.

 

 

 

 

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